Marquesado de Pánuco – Desde el S. XVIII hasta el S. XX

Autor: Erik Andrés Reynoso (Alemania).

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 I. Antecedentes del Marquesado de Pánuco.


En el Virreinato de la Nueva España el Marquesado de Pánuco fue uno de los títulos de mayor importancia; es un título creado el 11 de Febrero de 1772 por el Rey Don Carlos III a favor del criollo Francisco Xavier de Vizcarra Moreno y toma su nombre de las vetas de Pánuco, minas fecundas en oro y plata localizadas en la Sierra Madre Occidental en Sinaloa (México) que forma parte de la provincia de la Nueva Vizcaya la cual había sido fundada por el Conquistador Francisco de Ibarra en recuerdo de su lugar de origen. El Marquesado de Pánuco fue una pieza clave para el crecimiento económico y social de la zona de la Nueva Galicia y la Nueva Vizcaya como veremos a continuación:

II. Francisco Xavier de Vizcarra. Marqués de Pánuco.

Familia y primeros años.

El fundador del Marquesado nació en 1730 en Sinaloa, México y en los libros parroquiales de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario se encuentra su partida de bautismo:

Al margen: Francisco Xavier Blas. En la parte inferior y con letra de una época posterior dice: Marqués de Pánuco: fundador de este título.

“En el Real del Rosario en nueve de Febrero de mil setecientos y treinta años como teniente de cura bauticé a Francisco Xavier Blas, hijo legítimo de Juan Antonio de Vizcarra y Francisca Moreno, vecinos de este dicho Real”

Sus padres habían casado en 1726 en la misma Iglesia y en la partida de matrimonio se menciona que su padre Juan Antonio de Vizcarra era natural de la Ciudad de Guadalajara (Capital del Reino de la Nueva Galicia) siendo hijo legítimo de Diego de Vizcarra e Ignacia de León. Francisco Xavier de Vizcarra tenía además una hermana llamada Rosa de Vizcarra y Moreno quien había sido bautizada el 6 de Septiembre de 1734 en el Real del Rosario, y un tío llamado Manuel de Vizcarra y León que había casado el 30 de Abril de 1724 en Ameca, Jalisco con Antonia Díaz de Monteón y Salazar los cuales tuvieron descendencia en aquella población jalisciense.

Esta migración entre Guadalajara y Sinaloa sería común gracias a las rutas de comercio y de exploración entre ambos sitios. Varios caballeros vecinos de la Guadalajara de la Nueva Galicia ejercieron también como Alcaldes Mayores de la Villa y Provincia de Culiacán en Sinaloa y participaron activamente en la explotación de bienes abriendo rutas de comercio y sentando un antecedente en la jurisdicción comercial de ambas zonas. Gran parte de la materia prima extraída en los fecundos lugares de Sinaloa sería trasladada a Guadalajara considerada como el centro económico de la región al conectar no solo con otros lugares de la Nueva España como la misma ciudad de México o los centros mineros de Zacatecas sino también con las Islas Filipinas gracias a su cercanía con el Océano Pacífico.

Bajo este próspero ambiente económico y de exploración entre Nueva Vizcaya y Nueva Galicia vivió Francisco Xavier de Vizcarra, personaje de nuestro estudio. Durante su juventud sucedería un hecho casi fantástico que le abriría las puertas a tener una vasta fortuna: mientras exploraba los terrenos propiedad de su padre localizados en La Concordia, Vizcarra alcanzó a divisar un grupo de faisanes y presto a cazar uno de ellos cogió su arcabuz y disparó. Cayó muerto uno de los faisanes y cuando lo localizó vio que el ave afortunadamente cayó sobre una inmensa veta de plata que hasta entonces no había sido descubierta. Nombró a esta mina “El Faisán” por este feliz suceso. Viendo el porvenir que este campo ofrecía, se matriculó como Minero y comienzó su actividad registrando rápidamente los terrenos inexplorados y que hasta entonces eran usados para otras actividades comerciales. Además de obtener el Faisán obtuvo la Hacienda de San Nicolás de Pánuco para extraer plata para el beneficio de azogue y gracias a su trabajo comenzó un importante periodo de explotación minera en Sinaloa siendo Vizcarra su principal promotor y siendo entonces la minería una vital fuente de ingresos para el Reino de España, para el crecimiento de la Nueva Galicia, para Sinaloa y para la creación de nuevas rutas comerciales en esta zona.

Hacia 1760 Vizcarra contrajo matrimonio con Josefa del Castillo y Pesquera, descendiente de una familia hidalga natural de Burgos y residente en la Nueva Galicia. Durante este matrimonio procrearon 7 hijos de los cuales vivían 3 al momento que testó el Marqués el 28 de Enero de 1790 y de estos solo tendría un hijo varón llamado José Apolinario de Vizcarra y del Castillo.

En 1769 solicitó título de propiedad de las zonas que hasta entonces habían sido escasamente exploradas dados los peligros de la zona y la topografía; en este documento declara ser de los suyos desde 1739 y con esto consolida por vez primera y de forma documental lo que serán los límites territoriales del futuro Marquesado de Pánuco. Además de San Nicolás de Pánuco y el Faisán que mencionamos previamente, era dueño de los sitios de Santiago, Pilares, Guacamayas, Herreros, el Potrero, Pinal y el Platanar, todos ellos en la jurisdicción de Copala en Nueva Andalucía. Estos incluían una presa natural hoy conocida como la Presa de los Herreros y algunos cerros al sur de San Nicolás de Pánuco que eran utilizados para obtener la madera necesaria para la operación de extracción y transporte de oro y plata, haciendo con esta canales, molinos, barreras y carretas.

Una vez consolidado el negocio minero, Vizcarra dirigió su estrategia a también ampliar sus bienes raíces obteniendo 3 casas en San Sebastián y 6 en el Real del Rosario. Estableció dos minas con el mismo nombre de Guadalupe  y una con el nombre de Las Ánimas.  Fue socio comercial de Manuel Calixto Cañedo para la explotación minera y mantuvieron esta sociedad hasta 1766.

Cuando los Jesuitas fueron expulsados en 1767 Francisco Javier de Vizcarra obtuvo la magnífica Hacienda La Sauceda -hoy abierta al público para eventos y en estupendo estado de conservación- que se convertiría en uno de los lugares de descanso preferidos por sus descendientes. Vizcarra alcanzó notoriedad rápidamente no solo por su notoria fortuna sino por su carácter bondadoso y caritativo: financió la expedición de la goleta “La Sonora” en 1767 a la península de California para la exploración del Pacífico-Noroeste de Méjico, mandó cubrir completamente con oro el retablo de la Iglesia del Rosario y contribuyó financieramente para el desarrollo de las Reformas Borbónicas en Nueva España. A la par con el rápido crecimiento de su fortuna ayudó de forma constante a pobres, huérfanos y viudas. Por último mandó construir las Iglesias de San José de Copala y de San Sebastián para los habitantes de aquellos lugares. Iglesias que aún continúan de pie y que los orgullosos habitantes de Copala y San Sebastián aún celebran su construcción como parte de su patrimonio e historia.

Por estos hechos el 11 de Febrero de 1772 le fue concedido el título de Marqués de Pánuco con el Vizcondado Previo de Casa-Vizcarra.

Su apoyo en la región aún continuaría después de la concesión del Marquesado: cedió en el año de 1783 un solar para la creación de la Real Caja del Real de Rosario en Sinaloa y donó  1.000 pesos para sufragar la construcción de la misma.

Habiendo fallecido su esposa, Vizcarra casó en segundas nupcias con una dama perteneciente a la elite de Guadalajara: Mariana de Arzubialde y Porres-Baranda, hija de Agustín de Arzubialde e Izaguirre -un noble de origen vasco natural de Elorrio quien se avecindó en Nueva Galicia donde hizo fortuna como comerciante- y descendiente por el lado materno de los Porres-Baranda cuyo importante mayorazgo había sido creado por don Diego de Porres-Baranda el 22 de Abril de 1619.

El matrimonio no sería feliz, Vizcarra era un hombre que a pesar de su fortuna era de gustos sencillos y buen administrador y Mariana de Arzubialde una dama de carácter difícil proclive a realizar gastos excesivos y contraer deudas. Doña Mariana tendría dos hijos con él, el primer hijo llamado Joseph María Cosme murió durante la niñez y el segundo hijo José Francisco fue a su debido tiempo heredero del Marquesado de Pánuco. No convivió mucho el Marqués con esta nueva familia, Vizcarra prefería pasar largas temporadas en Sinaloa y Arzubialde prefería permanecer en el esplendor capitalino de Guadalajara con su hijo.

El Marqués de Pánuco falleció en 1790 y esto dió lugar a un importante pleito sucesorio tanto en el título como los bienes: Pánuco declaró en su testamento que únicamente la mitad de los bienes gananciales obtenidos a partir del matrimonio con Mariana de Arzubialde serían para ella y su hijo sin embargo la viuda litigó infructuosamente la mitad del total de los bienes y el Marquesado a favor de su hijo José Francisco argumentando que el único hijo varón del primer matrimonio -José Apolinario- era sacerdote y no podía ni debía heredar.

A la muerte del Primer Marqués podemos resumir la extensión territorial del Marquesado de Pánuco de la siguiente forma: Minas de Oro, Plata y beneficio de Azogue: El Faisán, Las Ánimas y dos con el mismo nombre de Guadalupe; la Hacienda Minera de San Nicolás de Pánuco, 3 casas en San Sebastián y 6 en el Real del Rosario, la Hacienda de Santa Gertrudis y la Hacienda El Palmito. En Jalisco tenía las Haciendas La Sauceda, Estipac, Toluquilla y Santa Cruz. En Guadalajara se encontraba su Palacio que actualmente es el Palacio de Gobierno. El Marqués también tenía 9 sitios de ganado mayor (1 Sitio de Ganado Mayor = 1 X 1 legua = 25.000.000 varas cuadradas = 1.755 hectáreas) dando un total de 15.795 hectáreas, además contaba con un sitio de ganado menor para criar ovejas y cabras. En Sinaloa también incluía los terrenos de Santiago, Pilares, Las Guacamayas, La Presa de los Herreros, El Potrero, Pinal y El Platanar que fueron mencionados anteriormente. Su legado no fue solo un título, fue la fortuna más grande que hasta entonces se había visto en Nueva Galicia y su influencia fue marcada en la extracción de oro y plata, ganado, por el levantamiento de iglesias y la exploración territorial en el noroeste de México.

III. Pleito sucesorio. Segundo y tercer Marqués de Pánuco.

Vizcarra dejó un notorio vacío que fue lamentado por la sociedad de Guadalajara y también dio paso a un periodo de incertidumbre en cuanto a sus bienes. Como se mencionó anteriormente Mariana de Arzubialde, Marquesa viuda de Pánuco era una mujer que no tenía reparo alguno en hacer gastos extravagantes y ya a la muerte del Marqués tenía varias deudas importantes de miles de pesos y esto fue uno de los catalizadores para que la Marquesa levantara juicio contra los hijos del primer matrimonio sobre la mitad de todos los bienes; ellos se defendieron en un muy largo juicio que duró años mientras la Marquesa, segura del fallo, seguía gastando.  Después de 15 años la herencia se dividió quedando un millón de pesos para la viuda y su hijo José Francisco.

No obstante del reparto de la fortuna, la Marquesa viuda no pudo asegurar de forma inmediata el título para su hijo, este pasó a José Apolinario de Vizcarra y del Castillo quien el 18 de Noviembre de 1791 recibió la Real Carta de Sucesión quedando entonces como II Marqués de Pánuco. Este caballero fue Sacerdote y un fecundo orador. Doctor y catedrático de prima de teología de la Universidad de Guadalajara, y canónigo de aquella catedral. Ejerció también como Rector del Colegio Seminario de Señor San José de 1782 a 1790 y no obstante los pleitos con la viuda fue cercano a su medio hermano José Francisco.

Otra persona notable en este periodo fue doña Manuela Fernández de Barrena y Vizcarra, nieta del Marqués de Pánuco mediante su hija Eusebia y su esposo de origen vasco Ramón Fernández de Barrena. Doña Manuela, quien usó el nombre de Sor María Manuela de la Presentación, tomó el hábito de religiosa de coro en 1802 y profesó el año siguiente en 1803. Ella generosamente donó la parte que le tocaba por la herencia de su abuelo para fundar el Colegio Apostólico de Nuestra Señora de Zapopan en 1816.

En resumen este pleito terminaría con la Marquesa viuda de Pánuco entrando en posesión de la Hacienda la Sauceda, el Palacio y de los terrenos en el valle de Ávalos y 1.000.000 de pesos; a su muerte y a la del Doctor José Apolinario, José Francisco sería el único varón descendiente del linaje de Francisco Xavier de Vizcarra quedando al frente del título.

Volviendo a José Francisco de Vizcarra y Arzubialde, heredero al Marquesado, este casó el 26 de Diciembre de 1818 con Ignacia de Abad y Arreola (1800-1869), hija de Isidro de Abad y Añino, próspero comerciante de origen andaluz y de su legítima esposa Ana María de Arreola y Castellón. De este matrimonio únicamente tendrían un hijo varón que llevó el nombre de José María de Vizcarra y Abad. José Francisco fallecería a los pocos años dejando a la viuda y a su hijo pequeño como herederos.  La Marquesa viuda contrajo segundas nupcias el 29 de Marzo de 1831 con el abogado Don Anastasio Cañedo y Arróniz (1805-1875), socio del célebre periódico “La Estrella Polar”. Este matrimonio dejó una amplia descendencia de apellido Cañedo y Abad.

Retrato de Ignacia de Abad y Arreola. III Marquesa viuda de Pánuco. Cortesía de Dn. Francisco de Castaños y Cañedo.

IV. La familia del IV Marqués de Pánuco y su legado cultural y económico.

Gracias a la eficiente administración de Don Anastasio Cañedo, José María de Vizcarra tuvo oportunidad de continuar con los negocios ganaderos y agrícolas que había heredado de sus antepasados.

José María de Vizcarra pasaría la mayor parte de su tiempo en la Hacienda de Cocula, Nueva Galicia y fruto de una relación extra-matrimonial en ese periodo con María Victoria Peña Jiménez tendría dos hijos: 1) José Ignacio de Vizcarra y Peña bautizado el 10 de Julio de 1839 y 2) María Andrea de Vizcarra y Peña bautizada el 1 de Diciembre de 1840.

José María de Vizcarra casó el 14 de Abril de 1842 en el Sagrario Metropolitano de Guadalajara, Jalisco con Guadalupe del Portillo y Sánchez-Hidalgo y fueron sus hijos 3) José María de Vizcarra y Portillo nacido en 1849, casado el 27 de Noviembre de 1882 con Cristina Gómez de la Cortina y Calderón, descendiente de los Condes de la Cortina. No hubo sucesión de este matrimonio.

4) Concepción de Vizcarra y Portillo casada con el empresario de origen inglés Samuel Knight, hijo de Robert Knight y de Sara Bishop, con descendencia.

5) Dolores de Vizcarra y Portillo casada con Miguel Evaristo Palomar y García-Sancho, hijo del Empresario, Benefactor y Gobernador del Estado de Jalisco José Palomar y Rueda y de su primera esposa Dolores García-Sancho y Moreno de Tejada, Señora del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada. Cuartos abuelos del autor.

6) Luis de Vizcarra y Portillo casado con Manuela García-Teruel y Manso. Padres de:

María de la Luz de Vizcarra y García-Teruel, V Marquesa de Pánuco. Casó con su primo hermano Senén Palomar y Vizcarra. Tuvieron dos hijos fallecidos durante la niñez y una hija adoptiva de nombre Margarita quien falleció sin descendencia.

7) Guadalupe de Vizcarra y Portillo que no tomó estado.

8) Ana de Vizcarra y Portillo que casó con Senén Palomar y García-Sancho, hermano de Miguel mencionado anteriormente.

Los bienes de Pánuco con la familia Vizcarra y Portillo incluían miles de cabezas de ganado y en las Haciendas heredadas como La Sauceda, El Salitre y la Cofradía de la Luz se cultivó el maíz, frijol y caña de azúcar produciendo 700 toneladas de azúcar por año. Los hermanos Vizcarra y Portillo repartieron nuevamente los bienes quedando don Luis de Vizcarra y Portillo como propietario de aproximadamente 5.111 hectáreas que dividieron en dos predios: Cofradía o El Paso y San José Estipac. Además de estos también fue dueño de San Luis del Salitre cuya extensión era de 4.008 Ha. y La Sauceda con aproximadamente 3.000 hectáreas que pasaría a don Enrique Palomar y Vizcarra y cuyos descendientes aún conservan esta Hacienda, manteniendo su antiguo esplendor.

A la muerte de Don Luis de Vizcarra y Portillo heredó los bienes su única hija doña Luz Vizcarra y García-Teruel quien el 3 de Abril de 1928 recibió Real Carta de Sucesión firmada por el Rey Alfonso XIII confirmándola como Marquesa de Pánuco. Luz Vizcarra casó con su primo hermano Senén Palomar y Vizcarra, tuvieron dos hijos los cuales trágicamente sufrieron hemofilia y fallecieron durante su niñez. Adoptaron una tercera hija quien falleció sin descendencia. Fue en este periodo donde los bienes de Pánuco sufrieron una reducción significativa por factores externos: La aplicación de la Ley de la Reforma Agraria que distribuyó millones de hectáreas a los campesinos que las trabajaban. Esto además provocó una disminución en producción a nivel Estado dado que la cantidad total de bienes producidos que proporcionaba una Hacienda en su totalidad -ganado o agrícola- al ser fragmentada en miles de pequeños terrenos para los campesinos jamás igualó la cantidad que producían en conjunto, amén de requerir a los campesinos una inversión en equipo y herramienta que no tenían.  Los objetivos sociales y económicos que se pretendían con esta reforma agraria no se lograron y se abandonó el campo dejando varios campesinos en la pobreza extrema mientras se favorecía una nueva elite política. Las familias de Hacendados como la de Pánuco se retiraron lejos del campo a las ciudades principales como la Ciudad de México. Doña Luz Vizcarra vivió en esta ciudad hasta su muerte. Esta dama fue socia fundadora de la Cruz Roja Mexicana en el año de 1933 y fue miembro activo de esta institución, cuidando enfermos y gente necesitada.

V. Conclusión.

Cuando falleció Luz Vizcarra y García-Teruel en 1960 los bienes del Marquesado de Pánuco habían dejado de estar vinculados con el título.

Pánuco comenzó con una extensión territorial y una fortuna importante que en el transcurso de las siguientes generaciones se vio disminuida por los siguientes factores principalmente: 1) Separación de los bienes mediante la herencia entre los distintos hijos, en particular a partir del pleito sucesorio de Mariana de Arzubialde, Marquesa viuda de Pánuco contra los hijos del primer matrimonio. 2) Deudas contraídas que no fueron solventadas a tiempo debido a la confianza ciega en la fortuna. 3) Mantener la misma fórmula de actividad económica (ganadera, minera, agrícola) sin prestar la suficiente atención en los cambios que sucedían en el país como el caso de la Industrialización en México. 4) y la más importante, la aplicación de la Ley de la Reforma Agraria.

La Casa de Pánuco fue representada por hombres y mujeres de bien que mantuvieron en alto su nombre y fueron capaces y virtuosos. Más allá de los bienes materiales Vizcarra dejó un legado de trabajo duro, sencillez, perseverancia y de protección a los necesitados.

Tabla resumen.

Titular Notas
Francisco Xavier de Vizcarra Moreno. I Marqués de Pánuco. Extensión territorial del Marquesado: Más de 20.000 hectáreas. Financió la expedición de la goleta “La Sonora” en 1767 a la península de California para la exploración del Pacífico-Noroeste de Méjico, mandó cubrir completamente con oro el retablo de la Iglesia del Rosario y contribuyó financieramente para el desarrollo de las Reformas Borbónicas en Nueva España. A la par con el rápido crecimiento de su fortuna ayudó de forma constante a pobres, huérfanos y viudas. Mandó construir las Iglesias de San José de Copala y de San Sebastián en Sinaloa.
José Apolinario de Vizcarra y del Castillo. II Marqués de Pánuco. Sacerdote y fecundo orador. No tuvo descendencia. Donó la totalidad de sus bienes a la Iglesia.
José Francisco de Vizcarra y Arzubialde. III Marqués de Pánuco. Falleció a los pocos años de su matrimonio. Tuvo solo un hijo. Fue heredero del Palacio (hoy Palacio de Gobierno en Guadalajara), de 1.000.000 de pesos y de aproximadamente 20.000 Hectáreas.
José María de Vizcarra y Abad. IV Marqués de Pánuco.
  • Extensión del Marquesado: 20.000 Hectáreas.
  • Aumentó la producción de las Haciendas cultivando durazno, frijol, maíz y azúcar.
Luz Vizcarra y García-Teruel. Nieta del anterior. V Marquesa de Pánuco.
  • Hechos notables: Fundadora de la Cruz Roja Mexicana en 1933.
  • Extensión del Marquesado antes de la Reforma Agraria: Aproximadamente 10.000 Hectáreas.


Fuentes:

  • Títulos de Castilla. 7. R.6 Archivo General de Indias. Marqués de Pánuco. 1772.
  • Expediente de información y licencia de pasajero a indias de Agustín de Burguiñas y Yzaguirre, mercader, natural de Elorrio y vecino de Sevilla, hijo de Domingo Burguiñas Arzubialde y de Agustina Yizaguirre y Echevarría, a Nueva España. Archivo General de Indias. Casa de la Contratación. 1743.
  •  El latifundio y las conexiones familiares de los Porres Baranda. Jaime Olveda.
  • Archivo General de Indias. MP-México 613.  6 de Junio de 1783. Creación de la Real Caja del Real de Rosario en Sinaloa.
  • Tomo 40, Fondo Tierras. Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa. Fojas de la 17 f. a la 39 v. Versión paleográfica de Rina Cuellar, responsable del Fondo Tierras. Pánuco. 30 de Mayo de 1769.

 



2 Comments

  1. SENEN PALOMAR MANZANO

    MUY INTERESANTE GRACIAS

    • admin
      • 02 Oct 2017

      Me alegra que te haya gustado, Senén. Un fuerte abrazo.

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